miércoles, 28 de julio de 2010

El más allá




…Mails en cadenita…

¡¡¡ME CAGAN!!!!


Mándalo a 10 de tus contactos y algo bonito pasará a las 4 de la tarde” a huevo, a las 4 pm alguien se estará cagando de la risa por tu estupidez.

Hace tiempo recibí un mail que amenazaba con darte una vida sexual pobre y miserable si no lo mandabas a quince contactos. He de confesar que me entró pánico y lo mandé a veinte de mis contactos. ¡¡¡Con eso no se juega!!! Pero fuera de esa ocasión, normalmente ni los abro, los destruyo, o si ando de humor jodiente, les contesto con frases mamonas y humillantes.

Es difícil que me toque el corazón con cualquier pendejada. He recibido mails que hablan de niños con enfermedades incurables, de miles de mujeres que mueren a causa del cáncer, y sólo digo: “Qué mal pedo”.

Ayer, en mi inbox me esperaba algo especial. Pensaba que se trataba de otro mail apelando a mi compasión. Pero no. Hablaba del misterioso y polémico “Más allá.”

El “Más allá” es el eufemismo que la mayoría usamos para referirnos a la muerte. Y es que si nos ponemos a pensar en un sentido estrictamente lingüístico, cuando te preguntas ¿Qué hay después de la muerte?, la misma pregunta te detona la respuesta que nos negamos a escuchar y a entender: Nada. Pero si te preguntas a ti mismo ¿Qué hay en el más allá? El Más allá es un lugar. ¿Donde? Sepa la goma. Pero lingüísticamente es un pinche lugar. Es: más… allá.


La presentación que me llegó por mail decía más o menos, que cuando morimos vemos una luz brillante de la que no queremos regresar porque está llena de entendimiento, (obviamente luz), y mucho amor incondicional y que te esperan todos tus seres queridos, incluso aquellos que nunca conociste, como tu ascendencia. Mentiría si les dijera que no me enchinó la piel pensar en que el día que yo me muera, la abuela paterna que nunca conocí, y que por lo mismo es para mí más misteriosa que la muerte, me reciba con amor.

¿Y qué me dicen de la emoción de volver a ver a mis abuelitos? A los que sí conocí. Llegar al allá místico y ver a mi abuelo Pipi (así le decían y quien se burle, le rompo la madre) con su saco gris pidiéndome buscar dulces en su bolsa…. Y que fueran sugus. O a mi abuelito Leo abrazarlo fuerte.



Como bien dije hace dos párrafos, mentiría si dijera que la idea no cruzó por mi mente, y mentiría aún más si no reconociera que me gustó, pero la cruda verdad es que no creo en el Más allá. El pensar que hay algo más después de que chupaste faros, lo único que ocasiona es que te hagas güey en esta vida real (si es que es real), y no cumplas tus sueños.

Sería la neta que el mundo de los muertos fuera un lugar más asombroso e interesante que el de los cementerios. Pero honestamente me da más miedo pensar que existe la posibilidad de no trascender y quedarte entre dos mundos, es decir, un vil y pinche fantasma. Imagínense que se mueren, pero como no hicieron su “misión” se la pelan y se quedan atrapados en una casa embrujada. No puedes chupar, tragar, parchar, tú única diversión es asustar a los que intenten habitar en tu morada.



Lo más curioso es que hace cosa de dos semanas un amigo nuestro llegó de Cannes, y nos trajo, entré otras cosas, ajenjo, y reflexiones.

Si crees que después de la muerte hay otra vida, no haces lo que realmente quieres hacer, porque piensas que tienes la eternidad para hacerlo, pero ¿qué tal que esta vida sea todo lo que tenemos? Y ya no hay nada más.”

Palabras muy rudas cuando estás bajo los efectos del ajenjo.


Hablando de ajenjo, les voy a platicar rapidín una anécdota. Durante años creí que el famoso cuadro de Degas llamado La Bebedora de Ajenjo, se llamaba La bebedora de Ajeno.

Es éste:





Por alguna razón mi cerebro no leía la J en Ajenjo, entonces, creí que era ajeno, y mi interpretación del cuadro era otra completamente a la que Degas quizá trató de decir. El pedo no fue tanto que yo estuviera equivocada, mientras me hubiera guardado mi interpretación, pero NO. Maruchi se quiso lucir un día en la universidad, y esto fue lo que dijo delante del profe y los compañeros cuando estaban analizando las características del Impresionismo:

“Degas propone en esta pieza la soledad y la miseria de una manera única. El sólo hecho que una mujer bebedora, no pueda financiarse su propio trago y tenga que beber de los demás”

Entonces el profe dijo: “¿Y cómo sabes tú que está bebiendo de los demás?

Y AHÍ SEÑORES, LA CAGUÉ…

“Pues… el título de la obra es muy revelador: La bebedora de AJENO”

El profe se cagó de la risa en mi jeta… y me dijo: “ ¿Ajenoooo?... querrás decir Ajenjo…”

Y yo WTF!!!


Osezno



Volviendo la tema del más pa’llá, ¿qué pedo con la gente que se dedica a lucrar con la desesperación de los familiares? Alguna vez vi un reportaje de Penn & Teller, en el que exponían a las casas funerarias como un negocio. Y como todo negocio lo único que le importa del cliente es su dinero. Mientras una persona o varias están entre la pena y la negación, arreglando los detalles fúnebres de su ser querido, estos hijos de puta les enjaretan el ataúd más pinche caro que puedan pagar. Salen con la mamade de decirle a la gente en esos momentos de dolor y tristeza, que deberían de pensar en el descanso de su ser amado. ¿Acaso su padre no merece el mejor descanso?

Y claro, como uno está desorientado y en pleno duelo, acepta pagar un ataúd de casi 50 mil pesos. Incluso si el familiar se va a cremar, les vale madre… a huevo te hacen pagar cajita de muerto.

Pero aún hay más…

Mientras que los de la funeraria hacen bisne con el cuerpo, otros cabrones afirman que pueden hablar con el muertito, o bien prestar su cuerpo para que el alma entre en él y se manifieste, es decir médiums.

Cuando yo tenía seis años mi abuelito Leo, el papá de mi mamá, falleció. Justo una noche antes soñé con él, porque necesitaba verlo después de meses en el hospital donde no me dejaban visitarlo. En mi sueño lo vi, entraba por la puerta y lo abrazaba.

Mi abuelo me dijo: “Mija, vine a despedirme. Ya me voy.”

“¿Cuándo volveré a verte?”, pregunté.

“Ya NUNCA mija… ya nunca.” Desperté.


Cuando al día siguiente mi madre me confirmó la muerte, quedé destrozada. Todo mundo me decía que mi abuelito estaba en el cielo, y que desde ahí me cuidaba, pero sus propias palabras en mi sueño se sentían más certeras… ya nunca más volveré a verlo.

Está cabrón.

Aceptar que un ser querido se ha ido para SIEMPRE, es una torta de chile muy difícil de digerir, y necesitamos digestivos, como el cielo, los fantasmas, el ángel de la guarda, el más allá. Pero, lo que no necesitamos son abusivos jijos de pu que vean dinero fácil en el dolor y el duelo.



Cuando aún vivía con mis papás tenía acceso a muchas comodidades; comida sana, muchacha, y televisión por cable. Había días que llegaba hasta la madre de la chamba y sólo quería ponerme a vegetar frente al televisor. En uno de tantos de estos estados vegetativos, veía el canal Infinito… turu rú ru … El canal más fantoche que he visto en mi vida, y ahí conocí a un tío llamado John Edward… con su programa Crossing Over.

A grandes rasgos, el programa era / es básicamente un Talk Show, donde las personas van para que quese monito, John Edward, les diga los que sus parientes muertos quieren. Es decir, este pendejo asegura que puede hablar con los muertos,… pendejo… cualquiera puede hablar con los muertos… Hasta yo, el pedo es que me contesten… Daaaaaaaaa… mal chiste…

Ya, retomando el tema, personas asisten a este programa para ver si algún muertito suyo se comunica con ellos a través de Mr. Edward… esperen tantito!!! No se viste de africano, hindú, de hecho no está de malos bigotes. Ni los “fantasmas se posesionan de su cuerpo… NO… lo que este güey hace es girarla como una especie de traductor. Donde él dice lo que el muertito le dice… pero aguas…obvia mente es
charlatanería.

Me llega un nombre que empieza con F, R, T,... o tal vez A, X ,V?

Como el caso de John hay otros, que viven bastante bien al asegurar que se comunican con el más allá.


Conclusión

¿El más allá existe? No lo afirmo ni lo niego, sino todo lo contrario … jojojo.

Mi mente me dicta que es imposible que la vida continué de alguna manera después de la muerte. Sin embargo mi corazón espera que mi mente esté equivocada.

Es algo que sabré en su momento. Y si hay un más allá, les juro que veré la manera de comunicarme y buscarme un escribano y le dictaré por guija mis actualizaciones del Blog.


Ok… tema denso… Los dejo y espero no tardarme en hacer otro post.




3 comentarios:

dijo...

La bebedora de ajeno... Yo hubiese comentado lo mismo. Ja. (?)

Aquilino dijo...

Pues qué hijo de la chingada el profe de reírse en tu cara... aunque quién sabe si yo hubiera podido aguantarme... es que así, platicado, es cagadísimo.

Anónimo dijo...

"le dictare mis actualizaciones del blog" I lol'd, muy buen post.